La Casa de Papel 1×05 – La confessione di “Nairobi”

Seguimos” con le puntate de “La Casa de Papel“, l’acclamata serie spagnola targata Netflix. Nella quinta puntata, quella che vediamo oggi, dopo la conversazione padre-figlio fra “Moscú” e “Denver”, abbiamo come protagonista “Nairobi”, uno dei componenti più lunatici della banda. Immagino che avrete già letto anche il post dedicato all’attrice che le da vita, Alba Flores, l’ultima di una lunga famiglia di artisti. Ma vediamo ora il dialogo fra “Nairobi” e “Tokio”. Ricordiamo che “Tokio” aveva scoperto che “Nairobi” aveva un figlio guardando la sua cicatrice “de la cesárea“.

“En este atraco no la voy a cagar ni yo, ni nadie”

Nairobi: ¿Tú qué coño quieres?
Tokio: Que yo qué sé, que antes he visto eso y me ha llamado la atención. No sabía lo que era, perdón.
N: Vale. Perdonada. Hala, hasta luegui.
T: [Entra]
N: ¿Qué haces? ¿Te quieres pirar? Que no quiero palique.
T: ¿Cuántos años tiene? Tu hijo.
N: Siete. Tiene siete.
T: ¿Y dónde está? ¿Con su padre?
N: Con su padre, su padre no, su padre no ha estado nunca. No se sabe nada de su padre.
T: ¿Cómo se llama?
N: Axel. Se llama Axel, que significa “hacha”.
T: “Hacha”.
N: Sí, porque es un hacha. Como su madre. Ese niño es un superviviente, ¿sabes? Ha sobrevivido a todo. Es como un corcho de esos que hay en medio del mar, que no se hunden, así es él. Con tres años me lo tuve que llevar de casa de mi madre porque su marido le daba anís cuando yo no estaba, porque le molestaba que llorara. Así que me lo llevé, los dos solos, sin necesitar familia de nada. Él y yo, y estábamos de puta madre. Pero la cagué. Un día tuve que ir a por unas pastillas, para vender, y le dejé solo. Cinco minutos. Iban a ser cinco minutos, ¿eh? Y me la lió. Con el puto Spiderman de los cojones, que me cago en Spiderman. Porque él quería ser un superhéroe, decía. Y escalaba todo, escalaba, escalaba que no veas. Y se salió a la terraza por la ventana. Y entonces ahí cogió una silla, se subió a la silla. Empezó: “¡mami, mami!” Tres añitos y medio tenía. Pues claro, a los cinco minutos yo tenía ahí a una patrulla de policía, a los bomberos, a todo dios. Y a mí me pillaron con las pastillas, con antecedentes, sin curro. Para la trena. Y entonces mi niño, pues empezó a pasar de familia en familia de acogida, de mano en mano, y a mí, nada. Nada, ¿eh? No me dejaron ni una visita, ni una llamada, nada. Y luego salí de la cárcel y nada, no me lo dieron.
T: ¿Lo has vuelto a ver?
N: No me dejan. Eso sí, sé dónde está, ¿eh?
T: ¿Sí?
N: Está en Canarias. Está con una familia que tiene un hotel. Está bien.
T: ¿Vas a ir a por él?
N: Voy a llevármelo. Y punto final. Al otro lado del mundo. Y te voy a decir una cosa, mira. En este atraco no la voy a cagar ni yo, ni nadie. Porque el que mee fuera del tiesto le destrozo la vida.
T: De todos los planes que tiene la gente por aquí, el tuyo es el mejor. Te voy a decir otra cosa. ¿Te gusta el tequila?

Partiamo dal secchissimo “¿tú qué coño quieres?“, l’equivalente perfetto del “tu che cazzo vuoi?”. Mi fa molto ridere anche quel “hasta luegui“. Negli ultimi anni in Spagna è spuntata questa moda fra gli adolescenti e i “poco-più-di-ventenni” di far finire alcune parole in “i”, senza nessun motivo, solo perché “mola” (fa figo). Si sente anche dire “holi” al posto di “hola” o “de acuerdi” per “de acuerdo“. In effetti la parlata di “Nairobi” è molto gergale, e lo dimostra subito dopo dicendo “no quiero palique“, che significa “no quiero hablar“. Se siete a parlare di cose senza importanza con qualcuno potete dire “estamos de palique“.

Poi inizia a parlare di suo figlio dicendo che “es un hacha“, un’ascia. L’espressione “ser un hacha” si usa per dire che qualcuno è forte in qualcosa. Poi troviamo due espressioni molto colloquiali: “cagarla” (“la cagué”) e “liarla a alguien” (“me la lió”). “Cagarla” è rovinare qualcosa, mandare qualcosa in malora. È evidente che quando si fece arrestare con la droga addosso, “Nairobi la cagó“. Poi abbiamo “liarla a alguien“, che vuol dire ‘combinarla a qualcuno’, che è quello che fece il piccolo Axel a sua mamma. Attenti a non confondere “liarla” con “liarse“, che sono molto simili ma non uguali. “Liarse” vuol dire ‘confondersi’; se stai facendo il conto di qualcosa e inizi a perderti perché qualcuno ti parla puoi dire “calla, que me estás liando” (zitto, che mi confondi).

Alla fine della conversazione arriva la determinazione di “Nairobi”: “no la voy a cagar ni yo ni nadie. Porque el que mee fuera del tiesto le destrozo la vida“. “Mear fuera del tiesto” è la traduzione letterale di “pisciare fuori dal vaso”. Un “tiesto” è “una maceta“, cioè, il vaso per le piante da tenere sul balcone, non quello bello da avere dentro casa con i fiori, quello è “un jarrón”.

E con questo penso di avervi dato una grossa mano a superare questo bel dialogo! Buona visione!

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